La galería Arróniz Arte Contemporáneo inaugura el 24 de abril de 2007, a las 19:30 hrs., la muestra (...) de Mauro Giaconi y José Luis Landet, dos jóvenes artistas argentinos cuya trayectoria es ya reconocida.
En esta oportunidad proponen una comunión de diálogos entre sus trabajos, comunión que se puede apreciar tempranamente en el título seleccionado, casi impronunciable, estructura literaria utilizada generalmente para ocultar, sustraer o silenciar un concepto. Ellos lo utilizan, desde una propuesta lúdica, modificando su funcionalidad para de esta manera mostrar, superponer y relacionar sus lenguajes. Su obra crea un espacio común de diálogo que sugiere la intersección de una frase incompleta, un juego de signos que sintetiza su interés por las estructuras dentro de los diferentes formatos y su materia, unificándose así en el dibujo, en sus diversos soportes, como vidrio, tela, papel, muro etc., superponiendo diversas texturas para así formar cada uno su propio universo filtrado por una sucesión de transparencias, capas y filtros que los pone en crisis.
En la serie de piezas presentadas por Mauro Giaconi, se puede visualizar una intención claramente focalizada en la arquitectura, en sus estructuras y sus materiales. Esta primera lectura nos ubica en un espacio, en un momento, en un clima, su propuesta nos invita a entender a la arquitectura como una escenografía cotidiana, como una estructura frágil, la cual nos protege y nos encierra simultáneamente. Giaconi nos invita a experimentar una claustrofobia sutil, casi absurda, que nos sugiere curiosear en la profundidad de sus imágenes, complejizando la contemplación, invitándonos a vivir ese encierro.
En su obra, José Luis Landet utiliza como herramienta la estructura del lenguaje en conexión con diferentes medios, visualmente muy ligado a la naturaleza. El esquema es una forma de archivo: el espectador que está ahí, frente al esquema, forma un archivo subjetivo a partir de la necesidad de incorporar en éste el lenguaje escrito o simplemente la sensación de vacío. Se genera un archivo personal, un background, una vitrina que acumula figuras y partes, que almacena sugerencias y contornos. Recorre las esquinas y las partes (que ya son figuras), se manifiesta un plano que ya no es el que percibimos en su particular estado de visible, como si las partes fungieran de repisa y ésta se sometiera a un tránsito visual fragmentado. Una colección de claves -bien descifradas- para esbozar una dinámica donde el lugar de lectura es el lugar utópico.