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JEANNETTE BETANCOURT (Nueva York, E.U.A., 1959) / conferencia:
La Tridimensión Ampliada: Proyectos Escultóricos Trans-Objetuales.
OPTIKA 2: Simposio/ Exposición sobre Narración Visual
Organizadoras: Mary Leonard, Laura Bravo
Universidad de Puerto Rico / Recinto Universitario de Mayagüez
7, 8 y 9 de febrero de 2007
 
INMACULADA ABARCA: Modos de construir un paisaje
INMACULADA ABARCA: Modos de construir un paisaje / Corpora i Natura, 2006
 
 
LA TRIDIMENSIÓN AMPLIADA: PROYECTOS ESCULTÓRICOS TRANS-OBJETUALES
 

Hace tiempo que la escultura se bajó del pedestal, se alejó de la lógica del monumento y sufrió la pérdida absoluta de lugar para convertirse en algo nómada y autorreferencial. En tiempos recientes ha pasado a inscribirse más en el ámbito de lo conceptual mediante negociaciones y alianzas con otros medios y lenguajes. Este quehacer “ecléctico” como lo llamarían algunos, se convirtió en algo lógico para el postmodernismo. Como dice Rosalind Krauss (1) “... la práctica no se define en relación con un medio dado -escultura- sino más bien en relación con las operaciones lógicas en una serie de términos culturales, para los cuales cualquier medio –fotografía, libros, líneas en las paredes, espejos o la misma escultura, pueden utilizarse.”

No obstante estas reflexiones, en México, como en otras partes del mundo, se sigue haciendo escultura de todo tipo: escultura tradicional, oficial, anti-oficial... pero, también existe lo que personalmente defino como: proyectos escultóricos trans-objetuales.

Hoy precisamente quiero comentarles el trabajo de cinco artistas mexicanos –que en mi opinión- están realizando operaciones en este sentido, trabajos que francamente reivindican el sustrato de esta disciplina, mediante obras que priorizan la idea, por encima del soporte sin por ello, dejar de producir sorprendentes soluciones tridimensionales.

La escultura como medio, ha ampliado sus posibilidades entre las vanguardias al transformarse en un recurso, en lugar de generar un contexto cerrado y final. Su capacidad para integrarse y reinventarse, ya no como obra retinal, sino como función semiótica que construye y constituye significados e intenciones ulteriores, es infinita.

Justo en ese carácter trans-objetual es que se encuentra hoy día lo que a mi entender hace que “lo escultórico”, en ciertos proyectos de nuestro tiempo, siga asombrándonos.

I.
Modos de Construir un Paisaje es un proyecto de la escultora española-mexicana Inmaculada Abarca (Xátiva, Valencia, España, 1961), en el que se integran el proceso y el objeto escultórico, la fotografía como registro de la acción y el video como registro y construcción final del concepto.

La acción inicial consistió en sacar moldes de yeso de los ombligos de muchísimas personas. Esto lo hizo en fiestas, en los campamentos de protesta instalados por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la avenida Reforma y en el espacio Ex-Teresa Arte Actual, entre otros lugares, lo que sin duda le otorgó también una índole performática a la obra.

El ombligo, como símbolo, es la huella o cicatriz del primer contacto del ser humano con el mundo. Se trata de una forma que habitualmente se percibe como un hueco, un vacío. Es un espacio privado que al exponerlo se vuelve público.

Paradójicamente ese hueco o vacío al convertirlo en algo visible se transformó en una especie de montaña. En el proceso de colocar los diferentes moldes de ombligos unos junto a otros, se hizo evidente la construcción de un paisaje, una suerte de geografía u orografía común entre los humanos a la vez que con la naturaleza y el mundo que nos rodea.

Como señala la propia artista, transformar el vacío de un ombligo es una manera de “hacer visible lo invisible” pues al permitir su intervención, las personas expusieron su intimidad en la sorpresa de descubrir “la montaña que todos llevamos adentro”.

El registro fotográfico devela su propia riqueza, una que rebasa las palabras. Niños, jóvenes, artistas, críticos de arte, amigos, familiares, desconocidos... De pronto, todos pasaban a formar “otro paisaje” al estar acostados uno al lado del otro horizontalmente en el piso con su ombligo expuesto. Y en la espera de que secaran sus moldes de yeso, se escuchaban toda clase de conversaciones entre amigos y extraños, dándose así un inesperado proceso de comunicación. Decididamente, las intenciones iniciales de la artista quedaron rebasadas por la aportaciones espontáneas de su público-colaboradores.

Esta obra realizada en 2006 ya se ha exhibido en diversos lugares: fue seleccionada en el WTC Artfest, Segundo Concurso Internacional de Arte Contemporáneo 2006, en la Ciudad de México, así como en el Festival Internacional de Video Arte 2006 de la Ciudad de Gijón, España, se exhibe actualmente en la exposición Corpora i Natura en el Museo de L´Almodí, en Xátiva, Valencia, España y participa en febrero en la exposición Video Arte en la Galería Aural, en Alicante, España.

 
RAFAEL LOZANO HEMMER: Homografías subescultura 7
RAFAEL LOZANO HEMMER: Homografías subescultura 7 / Bienal de Sydney, 2006
II.
Homografías sub escultura 7 es un proyecto electrónico del artista mexicano Rafael Lozano Hemmer (Ciudad de México, México, 1967), en el que construye una instalación interactiva de 144 luces fluorescentes robotizadas, controladas por 7 equipos de vigilancia computarizada. Según camina el público debajo de la pieza, los tubos de luz rotan, creando un laberinto de luz entre ellos. En Homografìas, el “punto de fuga” no es arquitectónico sino conectivo, determinado por quien esté en la sala de exposiciones en un momento dado y su relación espacial con los otros. Esto crea un espacio lumínico que se reconfigura según el tipo de flujo de gente -en contraste con la retícula modernista que ahora organiza al edificio.

Se incluye un fragmento del video-registro con duración de 2 minutos 44 segundos, en donde se expresan más elocuentemente las intenciones de esta obra. Para verlo, pulse aquí.

Definitivamente, el recurso más poderoso para Rafael Lozano Hemmer es el cuerpo humano, en cuanto a lo que invocan sus ausencias y presencias. Esta obra, como en otras que ha realizado, su intención es totalmente lúdica y liberadora de toda visión intelectualizada del arte. No obstante, detrás de sus obras existe un enorme trabajo teórico-técnico, en donde los postulados espaciales de la arquitectura y la física encuentran un amplio campo de expresión.

En algunos de los trabajos de Lozano Hemmer se puede apreciar una de las características más difíciles de lograr en la escultura: la monumentalidad, como se aprecia en este caso y en la pieza Under scan Arquitectura relacional 11. Aunque el artista insista en ubicar su trabajo más en relación con la arquitectura, el hecho de convertir al público en sujeto-detonante de sus acciones con objetos (como las lámparas) o cosas (como la luz y las proyecciones), lo llevan irremediablemente al terreno del arte tridimensional, interactivo y performático.

Este proyecto contó con el apoyo de: Conroy Badger, Matt Biederman, Sandra Badger, Natalie Bouchard y Will Bouer, fue presentado en la Art Gallery of New South Wales y se exhibió como parte del programa de la Bienal de Sydney 2006.

 
AURORA NOREÑA: Observatorio
AURORA NOREÑA: Observatorio / Festival Cervantino, 2006
III.
Observatorio es un proyecto de la artista mexicana Aurora Noreña (Ciudad de México, México, 1962) quien desde hace algún tiempo viene desarrollando su trabajo en el contexto de lo artificial. Observatorio se sugiere como una obra interactiva a las personas que fortuitamente pasan en torno de ella. Se trata de una cabina de acero forrada con una malla plástica que permite su acceso aislándote en su interior pero permitiéndote ver a través. En la parte superior tiene un riel sobre el cual corre un espejo que puede manipular la persona por medio de una palanca y así observar detalles del entorno en que se encuentra.

Como señala la artista: “... es un artefacto o juguete urbano para observar lo que generalmente no observamos del espacio público en que vivimos y transitamos. A partir de un distanciamiento virtual entre el individuo y el espacio, y un dispositivo de observación, busca encauzar la mirada –y demás sentidos- a la contemplación (fragmentaria y analítica) de ese paisaje rutinariamente desapercibido”.

Observatorio es un objeto generador de experiencias visuales que apuntan en direcciones opuestas a sí mismo. Esta paradoja, en donde el objeto no es para ser observado sino para observar “otra cosa”, lo inscribe en cierto tipo de negación de sí mismo, reduciendo su condición, a una estrictamente funcional. Su apariencia translúcida, lo mimetiza fácilmente con el entorno y comunica a todas luces que su presencia es evidentemente temporal. Es una obra que toma lo mejor del voyeurismo pues aísla al sujeto y le permite observar privadamente situaciones públicas, produciendo en él, el deleite estético de a quien le es revelado un fragmento de arte.

Esta obra participó en el proyecto Arte-Urbe, en el marco del Festival Cervantino en Guanajuato, México, en octubre de 2006, y se exhibirá ahora en 2007 en la Ciudad de México.

 
SANTIAGO BORJA: Ecografía: sin ser la mancha
SANTIAGO BORJA: Ecografía: sin ser la mancha / Casa Luis Barragán, 2006
IV.
Ecografía: sin ser la mancha es un paso más en una larga reflexión estético-conceptual en torno a la mancha por parte del artista mexicano Santiago Borja (Ciudad de México, México, 1970) quien comenzara en la pintura sus interrogantes en torno a la mancha como fenómeno que se adviene sin ser, sin un qué reproducible, ni un quién creador, ni un por qué o para qué. No conforme con las limitaciones de la bidimensión, lanzó sus preguntas a un ámbito mucho más amplio: el de la tridimensionalidad.

La obra consiste en la representación de una serie de manchas sobre mallas que cuelgan desde diversos puntos de un edifico, para ser observadas al voltear a ver el cielo. Una segunda observación nos lleva a contemplar “la mancha de la mancha” o una nueva escritura de la sombra, que tiene desplazamientos propios e irrepetibles. Ecografía pues, nos invita a una nueva manifestación de la mancha, a una nueva mancha, entre el cielo y la tierra.

Curiosamente, esta es la segunda ocasión en que veo al artista utilizar el cielo como un gran lienzo. La primera vez fue con una serie de papalotes de diferentes colores y soportes que “...volaban alto en el cielo para mancharlo o quizás darle una nueva capa de pintura(2), como dijeran algunos críticos.

Para ver un pequeño video-registro de esta obra, con duración de 44 segundos, pulse aquí.

Pero detrás de la síntesis visual en Ecografía: sin ser la mancha subyace un discurso profundo y articulado: el de la mancha, como única e irrepetible, como algo que rehúsa el apelativo de “objeto”, que no surge de un proceso constitutivo y que indica de entrada la pérdida de primacía del sujeto intencional -el artista- porque, en efecto, la mancha nos convoca a partir de su propia manifestación. Por ello, irónicamente, la mancha nos podría decir: “yo soy sin ti”.

Esta puesta en escena de la mancha, como ha sido llamada, es la enunciación más próxima al grado cero en torno a la tridimensión, pues el artista pierde su preeminencia y la mancha como sujeto confirma su autonomía, siendo ésto sólo factible en el arte mediante la representación.

La obra se presentó en marzo de 2006 en la exposición Ecografía en la Casa Luis Barragán en la Ciudad de México.

 
YOLANDA GUTIÉRREZ y ARIEL GÚZIK: Grillos y Cigarras
YOLANDA GUTIÉRREZ y ARIEL GÚZIK: Grillos y Cigarras / Verde Urbe, 2006
V.
La pieza Grillos y Cigarras de Yolanda Gutiérrez (Ciudad de México, México, 1970) y Ariel Gúzik (Ciudad de México, México, 1960) -ambos artistas y éste último ingeniero, músico y médico-, conjuga lo sonoro, lo lumínico y lo tridimensional en una obra que resalta la relevancia de la luz y el sonido en los ciclos de los seres vivos.

No me extrañó encontrar el binomio Gutiérrez-Gúzik en una misma obra pues ambos comparten desde hace años un extenso trabajo y una gran pasión por la naturaleza. Entre lo más destacado de Yolanda Gutiérrez se encuentra el proyecto que realizó en colaboración con biólogos para restituir, utilizando canastas de paja, un santuario para pájaros en Xochimilco, Ciudad de México. De Ariel Gúzik, el extenso proyecto multimedia que hizo en torno a la ballena gris en Baja California Sur, México.

En Grillos y Cigarras, Yolanda Gutiérrez poetiza la imagen de ambos insectos mediante el uso de pequeños estropajos, espinas, esqueletos de hojas plastificadas y nylon para realizar los grillos, y conchas marinas, esqueletos de hojas plastificadas y espinas en las cigarras para recrear su apariencia. Simultáneamente Ariel Gúzik reconstruye sus cantos artificialmente con sonidos electrónicos y los sincroniza, simulando la conducta de las cigarras ante la presencia de la luz y de los grillos, en ausencia de ésta.

Este mundo artificial de insectos que se apropian de las paredes y el techo, con flores exuberantes que cuelgan o reposan en el piso, evoca el apoderamiento anárquico de los espacios por los seres vivos y la sucesión de sus rituales. Como obra de arte sonoro, trae al interior de un espacio arquitectónico arrullos que invocan la naturaleza.

Grillos y Cigarras fue producida en 2006 en el marco del proyecto Frontera. Esbozo para la creación de una sociedad del futuro, a cargo del Laboratorio Curatorial 060 en Corozal, Chiapas, y se exhibió en el marco del proyecto expositivo Verde Urbe, que fue presentado en los Condominios Cuevas y Mancera en la Ciudad de México, como una propuesta de integración y convivencia del arte contemporáneo en la vida cotidiana.

Estos trabajos me conducen a concebir la escultura de nuestro tiempo como una tridimensión ampliada, que se revela con nuevas presentaciones y bajo nuevas ecuaciones -que se vuelven a su vez más complejas- en la medida en que estas obras suscitan la polisemia.

Los proyectos escultóricos trans-objetuales también integran las formas de trabajo que se privilegian hoy: Yolanda Gutiérrez y Ariel Gúzik generaron en colaboración su obra de Grillos y Cigarras, Rafael Lozano Hemmer contó con el apoyo de un sinnúmero de personas para concretar todos los aspectos de su obra Homografías, sub escultura 7, e Inmaculada Abarca no pudo haber realizado su Modos de construir el paisaje sin la participativa colaboración de su público.

El video o las fotografías no sólo atestiguan lo acontecido en estas obras sino que formulan una lectura propia de lo registrado. En Ecografía: sin ser la mancha, únicamente se puede percibir “la mancha de la mancha” dinamizada mediante el video, y Observatorio tan solo puede compartir “el paisaje rutinariamente desapercibido” -sin este dispositivo- mediante la fotografía. Pero no debemos confundirnos, los registros y “lo escultórico” son uno y lo mismo en esa totalidad que llamamos “obra” y ambos apuestan por un incremento de nuestra capacidad visual y de percepción.

El no implicar la ausencia del objeto sino más bien su presencia significativa, es el aspecto más valioso de estos trabajos pues le atribuye nuevas posibilidades de expresión.

En la medida en que continuemos concibiendo nuevas relaciones con lo tridimensional, sea mediante proyectos escultóricos trans-objetuales o de otro tipo, el arte tiene su futuro asegurado.

Jeannette Betancourt*
Febrero, 2007

(1) KRAUSS. Rosalind. La escultura en el campo expandido. En: revista October 8, primavera 1979. P. 22.

(2) BASSAS, Javier y MÁSO, Joana. Ecografía, sin ser la mancha. En: Ecografías, México, 2006 y en: Itinerarios 05-06 de la Fundación Marcelino Botín, España 2007. P. 26-33

Agradezco a Inmaculada Abarca, Aura Castro, Matías Yñurigarro, Galería OMR, Laboratorio Curatorial 060, Original Múltiple y a todos los artistas por su entusiasta colaboración en la investigación y acopio de materiales para este texto.
 
 
*Jeannette Betancourt (1959, Brooklyn, Nueva York, E.U.A.) es una artista visual que desarrolla su trabajo en el campo de la tridimensión. Más información en: www.arteven.com/jeannette_betancourt.htm 
 
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