La gráfica contemporánea ha respondido a las necesidades expresivas de los creadores ampliando sus horizontes al incorporar dentro de sus posibilidades no solamente la reproducción de imágenes idénticas o casi idénticas en originales múltiples, sino también la repetición del mismo proceso de impresión como concepto de multiplicidad aún cuando las imágenes resultantes de esta repetición tengan variaciones evidentes entre ellas. Es el caso de las series Horizontes personales y Creación Continua que en esta ocasión presentamos.
Aquí, la imagen es el resultado de la oxidación de la hoja de plata en áreas predeterminadas mediante la aplicación de selladores. El proceso de oxidación va mostrando, con el paso del tiempo, diferentes etapas de intensidad y tonalidad en la coloración, iniciando con la aparición de una leve sombra hasta llegar a una forma contrastada y coloreada con matices propios del óxido del metal.
La intervención del artista se limita a la determinación del formato y el diseño de la forma, invitando a que los colores originados por la oxidación vayan definiendo el trabajo con el paso del tiempo.
La concepción formal de estos trabajos, parte de la visión que el artista tiene del mundo de la idea, del arquetipo que es origen de una mayor diversidad como concepto plástico que contiene la potencialidad de significar y señalar la estructura primaria de las cosas, y la alianza evidente con los fenómenos naturales para que una idea se manifieste.
Al apuntar hacia estos orígenes temáticos, quedan a un lado la anécdota y el discurso sobre particularidades políticas, psicológicas o generacionales, frente a nosotros queda la forma viva como posible puerta de acceso hacia la experiencia estética.