En esta serie de trabajos me refiero al cuerpo desde el punto de vista de quien tiene conciencia de su cuerpo físico, psicológico y social, haciendo hincapié en que el sexo es parte nuclear de la vida de los seres humanos. El cuerpo como organismo biopsicológico y social que participa activamente en la construcción de si mismo.
Para los seres humanos las estructuras sociales y psicológicas codeterminan la actividad física del individuo y a su vez, las características individuales y el funcionamiento del cuerpo afectan la vida psico-social de las personas. Pero también la sexualidad está en nuestra naturaleza, somos concebidos en un acto sexual, tenemos un cuerpo biológico y una fisiología sexual que tiene gran influencia en nuestro desarrollo.
Además de sus funciones fisiológicas, los órganos reproductores de los seres humanos tienen la cualidad de estimular la sensación de placer, conjunto de sensaciones que se manifiestan con toda evidencia en el cuerpo y en los sentimientos. Sin embargo, la moralidad social ha tendido a reprimirlas, convirtiéndolas en mitos y tabúes, como por ejemplo, el que considera al instinto sexual como la bestia que llevamos dentro.
Es indudable que el sexo tiene un gran impacto tanto en la visión integral de los individuos, como en la visión integral de las sociedades, donde el comportamiento sexual refleja el estado de salud colectivo y particular hacia el sexo.
Es deseable que el individuo, al llegar a ser adulto, sea conciente de la complejidad que implica el funcionamiento de sus genitales y su relación con él mismo. La fuerza del sexo puede ser utilizada para la realización del sujeto a través de la vida, pues cuando una persona lleva una vida sexual satisfactoria, integralmente relacionada con sus afectos, emociones, valores-sensaciones, placer, etc. puede traducirlas en entusiasmo, inspiración, interés, etc.
La manera en que se desarrolló la historia de la representación del cuerpo humano demuestra que la imagen del cuerpo tiene una gran influencia en la concepción que hacemos de la realidad como individuos.
Es verdad que la famosa conquista por la perfección del cuerpo que caracteriza a las culturas occidentales, las ha llevado a aceptar un estado de enajenación de la condición del cuerpo. En ello han participado los avances de la tecnología fotográfica, que al influir sobre la imagen del cuerpo, han dado una nueva dirección a la conciencia de sí mismo de los individuos. La exactitud realista de la cámara anima a que comparemos nuestros cuerpos con la forma idealizada de otros cuerpos.
El cuerpo en cámara lenta ofrece un despliegue de detalles que disparan un impulso en la libido, la mirada va mas allá, ve detalles del cuerpo que no se permite ver en su propio cuerpo. Encuentra un lugar en donde dar salida a los impulsos libidinales, un lugar donde se permiten esas libertades.
El sexo es parte de la visión de un cuerpo integral, el comportamiento sexual se puede expresar con el cuerpo y existen muy diversas formas de hacerlo. La mayoría de las veces el sexo es representado por los medios de comunicación de forma exagerada y estableciendo parámetros difíciles de igualar, sin embargo, la experiencia de la sexualidad no tiene que ser exagerada ni transgredir los límites de conciencia moral individual.
La autonomía sexual es subjetiva y por lo tanto, compleja, lo que hace difícil la comunicación entre los individuos que la practican, ya que se genera cierta angustia al romper con los criterios que regulan la actividad sexual.
El sexo es parte de nuestra realidad y queremos darle el mayor sentido posible, la sexualidad pasó ya por la rebelión en contra de la represión social. Hay una nueva sexualidad que no tiene necesidad de rebelarse porque en su desarrollo no ha encontrado gran represión. Poco a poco hemos aprendido a ver a los genitales sin asco ni horror; visualmente, las posibilidades que tiene el género humano para explorar y practicar el sexo evidencian su extremismo. Pero, ¿es el exceso la verdad absoluta? Hay otras respuestas que no pretenden ser demasiado reales, en las que no es necesario un nivel máximo de representación.
El cuerpo también se caracteriza por ser el instrumento para la realización del impulso sexual, es así como se relacionan el cuerpo físico, su carácter sexual y la conciencia del individuo. El cuerpo se puede considerar como el conocimiento mismo, las emociones mismas. Es un órgano donde se integra el mundo externo, gracias a la fisicalidad y donde se contiene el mundo interno. El cuerpo es la vida física e incluye y comporta la personalidad con toda su dinámica y complejidad.