Hace poco más de un año Susana Castellanos llegó a vivir con su familia a Fukushima, Japón, y ahora nos presenta una exhibición individual de fotografías y obra digital en pequeño formato en el Café-Galería Casumi, en la ciudad de Kawasaki, un pequeño espacio que ha presentado en varias ocasiones el trabajo de artistas mexicanos.
La exposición Indicios de la memoria está constituida básicamente por dos series. La primera de ellas la forman fotografías de objetos domésticos y rituales vinculados a viejas tradiciones y el folclore de su pueblo natal (Chiapas, México). Las fotografías de estos objetos laqueados -pintados y decorados con la técnica tradicional de Chiapa de Corzo-, fueron originalmente tomadas por la fotógrafa para un estudio iconográfico; sin embargo luego las retoma para desarrollar una propuesta estética, las manipula digitalmente y las articula con textos que nos invitan a conocerlos y conservarlos en la memoria.
En la segunda serie Susana selecciona algunos objetos personales -prendas de vestir en su mayoría- que fueron puestos conciente o inconscientemente en la maleta de viaje y al desempacarlos en Japón le recuerdan su pasado y su origen: su tipicidad mexicana… Entonces los fotografía y los manipula de manera similar a la primera serie, acompañándolos con textos muy próximos a la poesía. Una sencilla traducción al japonés por Himiko Takasawa y en caligrafía de Yuko Sasai, también aparece al pie de las obras.
El tratamiento digital de las obras tiene elementos constantes: lo positivo y lo negativo, lo claro y lo oscuro, lo cromático y lo acromático, lo gráfico y lo fotográfico, que crean un conjunto de imágenes en unidad y armonía. Al lado de la experimentación visual en estas piezas de Susana Castellanos, vida cotidiana, historia e identidad son otros elementos que también se ponen en juego.