1998 Taller de Instalación. Helen Escobedo. Centro Nacional de las Artes. México, D.F. 1997-96 Maestría en Artes Visuales, orientación Escultura. DEP-ENAP. UNAM. México, D.F. Diplomado en Historia del Arte Contemporáneo. Universidad del Claustro de Sor Juana Inés de la Cruz. Méx., D.F. 1989-88 Especialización en Pintura.Ecole Nationale Supérieure des Beaux-Arts de Paris. Beca otorgada por el Gobierno de Francia. 1987-83 Licenciatura en Artes Visuales. ENAP-UNAM. México, D.F.
EXPOSICIONES INDIVIDUALES (selección)
2007 Origen y Materia. Escultura Contemporánea. Museo Federico Silva. San Luis Potosí, S.L.P., México. 2005 Acercamientos, Reflexiones y Convergencias. Escultura e Intervenciones. Galería El Estudio. México, D.F. 2003 Arqueología de lo Escultórico: Fragmentos Redimensionados. Galería de Arte Mexicano. México, D.F. 2002 Espacios Aludidos. Universidad de Las Américas-Puebla. Pue., México. 2001 Agua Pétrea. Galería El Estudio. México, D.F. 2002 Donde se origina el Arte. El Aire Centro de Arte. México, D.F. 1998 Instalación-Ofrenda. Centro Libre de Arte. México. D.F. 1996 Espacios Imaginarios. Museo Universitario del Chopo. México, D.F. Orígenes y Sincretismo. Centro Cultural San Ángel. México, D.F.
EXPOSICIONES COLECTIVAS (selección)
2001 Las Luces. Galería Mexicanos. México, D.F. SR-30, Reunión de Lenguajes. México, D.F. 2001-2000 Escultura Mexicana. Tercera Parte. Nuevas Tendencias. Palacio de Bellas Artes. INBA-CONACULTA. México, D.F. 2000 MUCA-Roma. México. D.F. 1999 Orígenes e indicios. Galería Metropolitana-UAM. México, D.F. 1998 Jadeo de piedra. Centro Cultural San Ángel. México, D.F. Textura, color y forma: la piedra y otros menesteres. Centro Cultural San Ángel. México, D.F. 1997 La noche de los 1997 papeles. Museo Universitario del Chopo. México, D.F. 1994 Tres instalaciones tres. Museo Casa de León Trotsky. México, D.F. IV Bienal de Poesía Visual. Estación Metro Zapata (Línea 3). México. D.F.
DISTINCIONES
2006 II Simposio Internacional de Escultura. Jalapa, Ver., México. 2004 II BIENAL DE ARTES VISUALES DE YUCATÁN 2004. (selección). Instituto de Cultura de Yucatán. Mérida, Yuc., México. 2003 VI Bienal Monterrey-Femsa. (selección). Monterrey, N.L., México. 1999 Residencia artística. Beca otorgada por el FONCA. México-Canadá en el Banff Center for Arts. Alberta, Canadá. Tercer Lugar. International Show Sculpting Competition. Frankenmouth, Mich., E.U.A. 1998 Premio en Pintura.Association France-Liberté y el Centre Regionale des Oeuvres Universitaires de Paris. París, Francia. 1999-98 IV Bienal Monterrey-Femsa. (selección). Monterrey, N.L., México. 1997-96 Primer Salón de Artes Plásticas, Sección Bienal Tridimensional. (selección). México, D.F. 1994 Primer Certamen de Escultura al Aire Libre. (selección). México, D.F. 1991-90 Beca Jóvenes Creadores. Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. México, D.F.
Barco, 2004
TEXTOS
1.
ARQUELOGÍA DE LO ESCULTÓRICO: FRAGMENTOS REDIMENSIONADOS
Por Yvonne Domenge Texto para el catálogo de la exposición: Arqueología de lo Escultórico: Fragmentos Redimensionados, 2003.
Edna Pallares, escultora mexicana nacida en México el año de 1965, nos presenta la exposición Arqueología de lo Escultórico: Fragmentos Redimensionados, que consta de 21 piezas. Su estilo, caracterizado por conjugar magistralmente la delicadeza del trazo del dibujo y la huella efímera de la sombra que deja en ellas un espacio concreto, ha roto ahora con esa delicadeza y ha tenido la valentía de expresarse en un volumen contundente. Aunque llevan el recordatorio de su diseño de origen y el de su sombra, la mayoría de sus piezas son talladas en piedra.
El maestro Eckhart nos enseña que la piedra es sinónimo de conocimiento. La piedra tallada encarna el alma de los ancestros; simboliza la energía creadora y es la residencia de un ser supremo.
Por medio de su lenguaje plástico claro y suficiente, la escultora nos coloca ante la conciencia del origen y del tiempo ancestral como parte de nuestra historia y del inconsciente colectivo.
Algunas piezas son cuencos o recipientes que forman parte de un ritual; son instrumentos del oráculo, contenedores del mensaje que invitan a ser llamados por nuestros propios sueños y deseos. Sus conos y cilindros alargados -elementos masculinos- parecen ser las herramientas de una escritura sagrada o estalactitas desprendidas que servirían para preparar pócimas de inmortalidad. ¿Son omphalos? ¿Son piedras filosofales en pequeño?
Otras obras, redondas, están atravesadas por un orificio en el que cabe una mano, un brazo, una cabeza; nos remontan al principio cósmico femenino de la regeneración; nos hablan de la Tierra Madre.
La piedra negra presente en esta muestra nos devuelve al punto de partida, al nacimiento desde el vientre de la Tierra, donde la vida se renueva. Negro es el color de la tierra fértil, de las nubes cargadas de lluvia. Así, los cuencos y los orificios reciben esta lluvia, germinan desde el vientre del mundo.
Edna Pallares talla la piedra con frescura y oficio, mostrándonos su constante entrega. Al pasar por sus manos talladoras, la piedra en bruto se convierte en piedras ennoblecidas, en piedras preciosas. Es así como las piezas de Edna recobran la vida -dan vida- vinculándonos a la intimidad misma.
2.
LA ESCULTURA DE EDNA PALLARES
PorAurora Noreña Periódico Excelsior, noviembre 2 de 2003. Suplemento dominical ARENA. Sección Artes Visuales.
De entre los medios tradicionales es quizá la escultura la que ha implementado mayor diversidad de ideas generadoras, metodologías, y contaminaciones de otras actividades visuales y campos de conocimiento para redefinirse. Hay productores que han extendido sus demarcaciones a las de cualquier acontecimiento tridimensional; otros, la han definido como contenedor no sólo físico sino también social; algunos más, como experiencia perceptiva en su distancia con el cuerpo humano; y por último, quienes realizan una revisión de lo meramente escultórico (como campo más o menos autónomo), para insistir en la capacidad de su lenguaje, aun como forjador de nociones.
El trabajo de la escultora Edna Pallares (1965) se ha enlazado al entendimiento de los últimos a lo largo de su extensa trayectoria, durante la cual ha insistido en el empleo de la piedra como recurso vigente, pero no sin someterla a diversas revisiones temáticas y conceptuales.
En su producción reciente, Edna se acerca al "eterno escultórico" como un arqueólogo se acerca a su objeto de investigación (de ahí la primera parte del título que la artista adjudica a la muestra que presenta en la Galería de Arte Mexicano: Arqueología de lo escultórico). Sus "hallazgos" son formas primarias que han sido procesadas, clasificadas e interpretadas por ella, y a las que yo no llamaría arcaicas, porque no son exclusivas de la producción objetual, sino que corresponden al campo de las nociones abstractas (menos aquellas dos o tres que tienen una referencia a prácticas rituales).
A partir del trabajo directo sobre la piedra, mesura y sopesa empírica e intuitivamente: cargas, distancias, direcciones, calibres y texturas para darle otra dimensión -la poética- a los objetos tallados.
Sus piezas, fragmentos de un pasado recuperado, de un mundo de nociones y mitos compartidos, se tornan vitales, debido a la huella perceptible del devastado (Rueda, Cilindro) o por la reflexionada contraposición de acabados (Sonido redondeado, Huella, Cuña, etc.).
En su producción, como en buena parte de las propuestas escultóricas desde las vanguardias históricas, se detecta un interés por el campo de los conocimientos físico-matemáticos. No sólo es visible en su reducción a formas simples, sino en su interés por el movimiento ejemplificado en sus péndulos, en la capacidad de desplazamiento de piezas como Rueda y Cilindro negro, y en la intención de marcar las leyes de causa y efecto a partir de los elementos visuales (Trazo).
Asimismo, nos presenta otra serie de piezas que aparentan ser fragmentos de un todo o piezas claves de un accionar mecánico, entre ellas Falso puntero y Cuña.
Algunas de sus obras de esta etapa productiva nos recuerdan sus intervenciones espaciales, investigaciones no objetualistas que realiza desde tiempo atrás, al colocar sobre el muro placas metálicas que señalan acotaciones y desplazamientos virtuales (Y descendía).
El dibujo como recurso en la tridimensión corresponde también a esas investigaciones que diversifican la materialidad y el concepto de sus esculturas y nos obligan a pensarlas en su relación con el espectador.
En Arqueología de lo Escultórico y Fragmentos Redimensionados, exhibiéndose actualmente en la Galería de Arte Mexicano, Edna Pallares nos expone materiales de nuestra geografía (mármoles de Monterrey, Veracruz y Querétaro), cuyo entendimiento nos cuestiona sobre la circunstancia de la escultura hoy en México.