Esta nueva serie de fotografías, esculturas e instalaciones cuestionan la manera en la cual construimos el mundo y el entorno violento en el cual se le ha dado forma.
Laberintos y otras formas geométricas son una manera de describir la historia de la civilización. Representan los cálculos matemáticos que están a la base de todas las estructuras de poder y orden en nuestro pasado, presente y futuro y a la vez sirven como metáfora del viaje de la humanidad a través de la historia, mitología, arquitectura, paisaje y todo comportamiento humano.
Todas las creaciones se caracterizan por una atención casi fetichista hacia el material, la forma y la estructura.
Castillo siente una atracción natural a hacer esculturas de arena porque es una manera primitiva de generar formas efímeras y escenarios artificiales. A través de la arena puede crear un mundo perfectamente “falso”.
Básicamente, todas las formas sociales y urbanas ideales son un poco deshumanizantes; la naturaleza y el paisaje aparecen como testigo mudo de las acciones del hombre. La experiencia contemporánea es el resultado de guerras sangrientas, mitología, historia, religión, estructuras imperiales y metropolitanas, la construcción y la destrucción, la realidad y la ficción. Todos estos factores, mientras contribuyen a la composición de cada una de estas obras, son destinadas, al mismo tiempo, a desmoronarse.