El objetivo de la exposición Módulo de atención personalizada, Historia de un proyecto de Pep Dardanyà en la Galería Visor de Valencia es mostrar de la manera más eficaz posible los mecanismos conceptuales, el proceso de trabajo y los resultados de un proyecto específico pensado y realizado para la exposición El Corazón de las tinieblas. Esta exposición comisariada (curada) por Jorge Luis Marzo y Marc Roig se materializó en la Virreina de Barcelona y en el C.A.A.M. de las Palmas de Gran Canaria. Por esta razón, tenemos que “leerla” como un documento de lo que en estos lugares y en aquellos momentos ocurrió. La exposición proponía una reflexión crítica sobre el neocolonialismo a partir de una relectura del libro El Corazón de las Tinieblas de Joseph Conrad. En el libro cuya primera edición es de 1902, Conrad describe el viaje de Marlow, un empleado de una empresa explotadora de marfil remontando el río Congo a la búsqueda de Kurtz, otro empleado de la misma empresa que había desaparecido en el interior de la selva. En la descripción del viaje se hace visible la brutalidad de las relaciones coloniales y la explotación que conlleva. La exposición reconstruía este viaje iniciático obligando al visitante a seguir un recorrido bien definido, donde las instalaciones de los proyectos de los diferentes participantes, Pep Dardanyà entre ellos, aportaban lecturas complementarias al discurso y al recorrido general de exposición. En este contexto, el proyecto Módulo de atención personalizada pretendía generar una reflexión sobre uno de los fenómenos que es consecuencia evidente de este colonialismo inicial y de sus aplicaciones actuales: el éxodo de miles de personas de sus países de origen hacia la metrópoli y de cómo este hecho es tratado por los medios de comunicación. |
"La propuesta incluía ceder el espacio que se me ofrecía a mí personalmente como artista a otras personas que pudieran aportar al visitante una base más sólida para esta reflexión. Con esta intención decidí transformar el espacio de exposición en un lugar donde estas personas pudieran manifestarse, hacerse visibles y que este hecho fuera su trabajo, evidentemente remunerado. El primer objetivo fue encontrar cuatro personas con un perfil adecuado: dos hombres y dos mujeres, originarios de África Negra, con una experiencia de viaje interesante para la reflexión que se pretendía, con capacidad de comunicarse en dos idiomas, etc. Estas personas fueron contratadas como “oradores”, ya que su trabajo consistiría en recibir a los visitantes de la exposición y ofrecerles un servicio: explicarles de “viva voz”, de forma íntima e intransferible, la experiencia del viaje de sus países de procedencia hasta Europa. El segundo paso fue diseñar un espacio adecuado a las exigencias del proyecto, un espacio conformado por objetos con un carácter básicamente operativo con la intención de ayudar al visitante y al “orador” a transformar este espacio en un lugar de encuentro con la posibilidad de establecer un diálogo directo no mediatizado, sin intermediarios". El proyecto incorporó a la exposición el relato, explicado oralmente por los propios protagonistas, de lo que podríamos definir metafóricamente como el “viaje de vuelta” de África, donde Kurtz o Marlow ya no se llaman así, sino que es llaman Lokman, Taiye, Asante o Rita y en el que la expresión “The horror” referida a sus experiencias tiene más vigencia que nunca. |