ARTISTAS INVITADOS: Genoveva Álvarez, Roberto Baldazzini, Alberto Caro, Jorge Covarrubias, Iván Edeza, Galia Eibenshutz, Carla Fernández, Thomas Glassford, Ilian González, Daniel Guzmán, Jerónimo Hagerman, Tomek Kozak, Gonzalo Lebrija/Fernando Palomar, Paulina Olowska, Pedro Reyes, Xavier Rodríguez, Antonio Sánchez, Jadwiga Sawicka, Joanna Slazak, Althea Thauberger, Miguel Ventura.
MÚSICOS: Emilio, Maciek Sienkiewicz, Jacek Staniszewski
VJ/DJ: Kinga Baby, Ilian González
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Pink Not Dead! consiste en una exposición (inicialmente Garash Galería, México, D.F.; posteriormente Centro de Arte Contemporánea Castillo Ujazdowski, Varsovia, Polonia), una serie de eventos y actos performáticos en ambos espacios a lo largo de las muestras (enero-febrero 2006, México; marzo-abril 2006, Varsovia), serie de ejercicios socio-semióticos vía Internet (en el período de noviembre 2004 a noviembre de 2005) y una publicación conteniendo una variedad de ensayos alrededor del Rosa (tentativamente a finales de 2006, en tres idiomas: español, polaco e inglés).
PINK NOT DEAD! (statement)
Maurycy Gomulicki México, D.F., Mayo de 2005.
El título del proyecto es paráfrasis del famoso slogan punk de los años 70's -Punk Not Dead!, el cual libremente podríamos traducir como "La basura no muere!"-. De ahí sólo falta un paso para convertirlo en "Que viva la basura!" Sin embargo, Pink Not Dead! está muy lejano de semejante declaración. Tampoco se trata de una simple glorificación de periféricos de sentimentalismo.
El Rosa, por lo menos durante los últimos ciento cincuenta años (desde que se definió el concepto de negro y gris como los formales colores masculinos, con toda la seriedad que esto implica) adquirió connotaciones definitivamente peyorativas. Está generalmente asociado con lo superficial, afeminado y cursi. La situación obviamente varía dependiendo del contexto geocultural en el que se ubica el perceptor, así va a ser distinta la percepción del rosa en América Latina, Asia o Europa del Este. No obstante, en términos globalistas (nuestra realidad), el Rosa implica sobre todo una visión falsa de la felicidad. Esta interpretación parece bastante limitante y generalmente insatisfactoria. En el mundo de las ideas políticas blanco y negro que vivimos, parece más que apropiado explorar todo el arco iris y sus elementos particulares, cuya suma resulta en uno u otro extremo de esta básica dicotomía fundamentalista.
Pink Not Dead! como idea principal se propone la reflexión sobre (y consecuentemente revalorización de) posibles significados e interpretaciones que están detrás del Rosa como concepto. La mecánica es tipo implosión-explosión: primero delimitando el espectro de interés al "monocroma" con la decisión de enfocar en el Rosa toda la disponible gama de colores, después expandiendo y explorando la variedad de "tonos" que éste contiene.
Una vez entrando en el universo Rosa nos vamos a encontrar curiosamente perdidos entre sensualidad e inocencia y emprenderemos el viaje de la serenidad hacia la perversión, a veces sin boleto de vuelta. De aquí nace la variedad de aproximaciones y casos -desde el hábitat floral de jardines edénicos hasta las industrias de la muerte.
MAURYCY GOMULICKI: Pink horizon / mural / 2005
El proyecto, que se desarrolló a lo largo de 18 meses, ocurre en varias dimensiones y consiste de varias fases. Originalmente planeado como una exposición individual (de ahí mi fuerte presencia con variedad de distintas piezas) pronto alcanzó un carácter de proceso de colaboración. Ya que la idea fue crear un santuario multidimensional/ archivo multi-nivel del Rosa, lo más natural fue invitar a personas de diferente procedencia y consecuentemente diferente perspectiva hacia la cuestión.
Inicialmente se ha invitado a varios artistas: algunos de ellos con piezas existentes, específicamente relacionadas con el tema, otros comisionados según las características de su obra y proceso conceptual. A algunos de los artistas sería bastante difícil nombrarlos como "rosas" en el corazón de su visión, cosa que fue una decisión enriquecedora para el proyecto, conciente tanto por parte del equipo curatorial como por los participantes.
Después de comisionar las obras visuales, permanecía una sed de expandir el proyecto hacia una posible dimensión verbal. Por lo tanto, la publicación que complementará a la exposición, en lugar de ser un catálogo con sus respectivos comentarios acerca de la obra y de la visión de los artistas, va a resultar una recopilación de diversos ensayos propuestos por intelectuales, científicos, historiadores de arte y escritores.
La tercera parte del proyecto -desarrollada antes que nada como proceso, aunque también presente en la exposición y publicación final- consiste en una serie de ejercicios socio-filológicos de la imaginación, asociación y referencias -las cuales se efectuaron vía Internet con diferentes grupos de personas. El Pink Not Dead! es para mí más que un proyecto artístico con su fin en una exposición. La intención siempre fue acumular, dentro de los medios disponibles, la mayor data posible, tanto para reunir un archivo de manifestaciones y opiniones, como, sobre todo, para activar una dinámica mental-emotiva en los participantes y usuarios. Despertar su subconsciente Rosa.