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GACHAPÓN
Ulises Figueroa. Óscar Rodríguez. Elizabeth Venegas. Edgar Cortés.
GARASH GALERIA
Garash Galería / México, D.F.
del 27 de octubre al 25 de noviembre de 2005
 
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ULISES FIGUEROA
S/T / video-instalación / madera, pintura y muñecos de plastilina epóxica, 2005
 

GACHAPÓN.
 

Cuando paseamos en un centro comercial de pronto somos atraídos por el canto multicolor de cientos de imágenes fascinantes, son las tiendas de comics. En un estante aparecen Leono, Pantro y Chitara, en otro Mazinger y Boss, también vemos a los Kiss, Bird-man o Gokú, y en una vitrina a Liza Hayes y Rich Hunter de Robotech. Todos en figuras de plástico o resina totalmente detalladas, perfectas para llenar y darle trabajo a nuestra imaginación. Algunas de estas figuras de origen japonés son pequeños rompecabezas tridimensionales llamados gachapones, nombre que adoptamos como grupo y como una banda de rock con su primer disco, esta exposición se titulará homónimamente.

La intención del grupo Gachapones es la apropiación de aquellas influencias de la infancia y adolescencia para reinventarlas y adecuarlas a sus necesidades. Apropiación que los ha motivado a idear mundos y personajes para escapar por unos instantes de este Pinche mundo de mierda –título de Óscar Rodríguez -o bien, puntualizar acerca de fenómenos contemporáneos-. Óscar retoma al personaje de Darth Vader para modelar el brillante y clásico casco negro, añadiendo una cita textual de Star Wars, Episodio III, y escribiendo al pie de la escultura: El lado oscuro te enseñará verdades místicas que de otra manera no podrás conocer, en donde Rodríguez da referencia a manera de cita bíblica concluyendo, LUCAS-03. La pieza revela al nuevo mundo imaginario que habita en la mente de las últimas generaciones. Si nuestros padres recurrían a la bíblia para reflexionar acerca del bien y el mal, las generaciones de las cuales los Gachapones también forman parte, consultan la saga de La Guerra de las Galaxias para darle sentido a sus vidas y dominar la fuerza. Ulises Figueroa ha creado una familia bautizada como Los Ezquimos formada por Ely-Sponch, Caetana, Pollo “la rata” y Uly-Skimo. En donde, al igual que en algunas de las caricaturas de la infancia, la felicidad es inagotable e inevitable. La alegría del Uly Skimo al estar en el cine con su hija Cae y ver la película Brazil de Terry William; bailar todos la coreografía como cualquier otro fan de Café Tacuba con la canción Déjate caer o, simplemente, el placer de cada uno de los integrantes al marcharse a dormir en su cama-refrigerador. Elizabeth Venegas: en un afán de proveer calor al mundo de las herramientas, que por lo regular lucen frías y distantes, sus piezas recrean un mundo infantil en donde la herramienta toma vida al brotarle ojos, dientes, manos, nariz o pelo, intentando crear nuevos amigos que le hagan compañía y ayuden a trabajar. Edgar Cortés el último gachapón, nos mostrará en un banner, el universo de su personaje venido del infierno: Tisifone Oriana Karpatova Dementieva, ideado con su amigo Alfonso Norman. Historia que contará a través de dibujos originales de las viñetas de su comic. Para terminar, los Gachapones han diseñado banderas que representan cada mundo, o ciertas características, y que se mostrarán como bienvenida en la fachada.

 
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ELIZABETH VENEGAS
Tirulín / fibra de vidrio, peluche y acrílico, 2005
 

Ulises Figueroa (México D.F., 1977)
Hay veces que me gusta ir al cine solo y sentarme hasta adelante porque las butacas de enfrente son las más vacías y puedes estirar las piernas volteando hacía arriba para ver la pantalla como si fuera el cielo. Me gusta el cielo. Me gustan los finales de las películas donde aparece el cielo, no importa si no es un cielo azul azul como el de Heaven en donde los protagonistas se van al cielo en helicóptero o si es un cielo incompleto y sólo se filtra entre las movedizas hojas de un árbol como en El orden del caos. Tampoco me apura si el cielo no se ve y basta que lo sugiera la mirada perdida de Sam Lowry en Brazil o si sólo está de escenografía para un ángel de utilería como en Orlando o si el muy necio sale no nada más al final sino en toda la película como en Gabriel Figueroa. Me gustan las películas pero más me gustan los finales de las películas aunque más más me gustan los finales de las películas donde sale el cielo. Me gusta salir del cielo y mirar hacía arriba buscando el cielo como para sentir que la película se desliza a la realidad y mientras camino por las calles con la música en mi cabeza, los créditos siguen pasando hasta que llego a mi casa y Cae me dice que hay pan para cenar.

Elizabeth Venegas Gómez (México D.F., 1977)
La historia se hace visible en mi mente. La desarrollo y creo mundos ficticios que a través de dibujos, videos o esculturas, transformo en realidad. Dentro de estos mundos ficticios abundan personajes desencadenando tramas que traspasan nuestra cotidianidad. Un jabón verde se transforma en una tortuga que se desvanece en mi cuerpo cuando me baño. Caetana, mi hija, es el personaje al que más le he inyectado vida y gracias a esto otras vidas a su alrededor han sido reunidas y afectadas. Cada persona (sus abuelos, tíos, amigos, papás) ha creado su propia historia con esta muñequita de trapo, que cobra vida como Cae y tiene su credencial de reportera en Bizbirijes, del Canal Once. Mis dibujos en crayola se están saliendo de mi cuaderno para explorar el mundo. Arlequín salta de alegría en el aire y Cochinita Pibil, una flor sumamente rebelde, intenta huir de su maceta.

Edgar Cortés (México D.F., 1977)
Mi exploración dentro de estos medios: la multimedia, la ilustración y el comic, dan como resultado la obra que responde a la necesidad de búsqueda y reflexión de estos medios contemporáneos, que cada vez responden más a una mecánica de consumo y que han creado y transformado su propio espacio.

Óscar Rodríguez (México D.F., 1981)
En la historia del arte del siglo XX, se encuentran muchos mitos en torno a los artistas, mitos que hacen ver (o lo intentan) al artista como una especie de hombre hipersensible, casi un súper humano. Pero esta visión a veces no favorece en nada a su producción artística y es más un pretexto. El mito, que se vuelve vendible. Lo que provoca que estos aristas sean importantes es su contexto histórico, su obra, su aportación al arte y muy pocas veces los chismes de su vida. Mi trabajo es una reflexión acerca del artista como mito y como fetiche; el ponerlo como juguete y al alcance del público, presentándolo con un sentido comercial y con el propósito de buscar su desmitificación. Mostrándolo como producto para cualquiera de esos fetichistas que no sólo se conforman con conocer la obra si no también quisieran tener al artista en sus manos. De esta manera pongo al súper hombre a su alcance para que jueguen, se diviertan y hasta coleccionen.

 

GARASH GALERÍA
Álvaro Obregón 49
Col. Roma
México D.F.
Informes:
Tel. +52 (55) 5207 9858
 
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