| | | JEANNETTE BETANCOURT | Escultura, Arte Objeto, Instalación, Intervención | Puerto Rico-México | | | |  | | Pulse sobre la imagen para ver la presentación de obra (8 fotos/ 949 kb) | | | TRAYECTORIA | | | 1959 Brooklyn, Nueva York, E.U.A. Reside y trabaja entre México y Puerto Rico. Naturalizada mexicana. | | -- | | Jeannette Betancourt en el Museo de Mujeres | | | EXPOSICIONES Y PROYECTOS INDIVIDUALES 2010 Centro de Cultura para la Conservación de la Mariposa Monarca Sierra Chincua. Proyecto de arquitectura del paisaje realizado en conjunto con Corteza Urbana Arquitectos/ Instalación, Land Art y Escultura. Sierra Chincua, Ejido Cerro Prieto. Michoacán, México. Retorno desde el Mictlán. Instalación sonora. Centro Nacional de las Artes. México, D.F. Campeche 331. Instalación sonora. El Horno de la Ciudadela. Pamplona, Navarra, España. Metamorfosis. Instalación interactiva. Papalote Museo del Niño. México, D.F. Caja Negra: relato de un siniestro. Exposición. Museo de Arte de Caguas. Puerto Rico. 2009 La posibilidad de no haber estado allí. Intervención multimedia. Ovo Miniespacio para la Creación. México, D.F. Into the Void. Exposición. Museo de Arte Moderno. Toluca, Estado de México, y Centro Cultural Estación Indianilla, México D.F. 2008-2003 Sentidos Alternos. Exposición. Casa del Lago Juan José Arreola. U.N.A.M. México, D.F. Itinerada por la Secretaría de Relaciones Exteriores/ México en: Centro Cultural México, Guatemala; Sala Nacional de Exposiciones, El Salvador; Galería Nacional del Arte, Honduras; Casa Castelví, Paraguay; Instituto Cultural Mexicano, Belice; Museo de Arte Contemporáneo, Puerto Rico; Galería Tomás Chávez Morado, Universidad del Guanajuato, México. 2004 Tautologías. Exposición. Fundación Arturo Herrera Cabañas. Pachuca, Hgo., México. 2003 Contenidos de Ética y Fe. Exposición. Museo de Bellas Artes. Toluca, Estado de México. 2001 Invocaciones y Simbolismo. Exposición. Colegio de Bachilleres. México, D.F. 2000 Imágenes del Tabernáculo: cosmos y teología de Jeannette Betancourt. Exposición. Pinacoteca de Tlaxcala, Tlax., México. 1999 Esculturas de Jeannette Betancourt. Exposición. Universidad del Sagrado Corazón. Santurce, Puerto Rico. EXPOSICIONES COLECTIVAS (selección/ recientes) 2010 Habitante. Sala Alternativa-La Esmeralda. Centro Nacional de las Artes, México, D.F. Careos y Relevos. Museo de Arte Contemporáneo. Santurce, Puerto Rico. 2010-2009 Notas de la Naturaleza II y I. Galería Botello. Viejo San Juan, Puerto Rico. Art al Vent VII y VI/ Grup de Reüll. Gata de Gorgos. Valencia, España, y otras sedes. Cuadro Artistas Emergentes. Museo Reyes Meza. Centro Cultural Nuevo Laredo. Nuevo Laredo, Tamps., México. - Polyforum Siqueiros y Estación Indianilla Centro Cultural. México, D.F. 2009 Cuarta Bienal de Nacional de Artes Visuales de Yucatán. Diversos espacios expositivos. Mérida, Yuc., México. Irreversibles. Casa de la Niña Galería Performance. México, D.F. Exposición Euroamericana de Artes Visuales. A.I.A.P./ U.N.E.S.C.O. Ex Templo de San José. Campeche, México. La Subasta X. Gran Salón Triple-S. Museo de Arte de Puerto Rico. Santurce, Puerto Rico. 200 dentro de 1. Salón de los Poetas. Museo de Manatí. Manatí, Puerto Rico. 2008 Temps Memòria VII ESTIU ART intervencions plàstiques. 17va. Castell Dénia. Valencia, España. Identidad. Museo de Arte Moderno. Toluca, Estado de México. Oro Negro. Museo de Historia de Tlalpan. México, D.F. El arte como cura. Torre de Humanidades II. Universidad Nacional Autónoma de México. México, D.F. Fronteras Borradas. Galería Plantel del Valle. Universidad Autónoma de la Ciudad de México. México, D.F. Libros de Artistas. Estación Indianilla Centro Cultural. México, D.F. El Grabado del Bicentenario. Estación Indianilla Centro Cultural. Explanada de Bellas Artes y La Alameda. México, D.F.
DISTINCIONES (selección) 2010-2009 Cuadro Guía y Salón de Artistas Emergentes. México, D.F. 2009 Cuarta Bienal Nacional de Artes Visuales de Yucatán. Mérida, Yuc., México. 2007 Primer Concurso de Escultura Juan José Oliveira. Tui, Pontevendra, España. 2007-2006 Muestra Nacional 2005-2006. Instituto de Cultura Puertorriqueña. Arsenal de la Marina. Viejo San Juan, Puerto Rico. WTC Artfest 06. World Trade Center. México, D.F. 2006 Segundo Simposio Internacional de Escultura en Acero Inoxidable de Comitán. Comitán, Chis., México. 2005 VI Certamen Nacional de Artes Plásticas. Santurce, Puerto Rico. 2004 Segunda Bienal Nacional de Artes Visuales de Yucatán. Mérida, Yuc., México. 2003 Tercera Bienal de Escultura en Acero. All Steel Manufacturing Inc. Vega Baja, Puerto Rico. Primera Bienal de Escultura en Concreto. Caguas, Puerto Rico. 2002 Primera Bienal Nacional de Artes Visuales de Yucatán. Mérida, Yuc., México. 2001 V Bienal de Monterrey FEMSA. Monterrey, N.L., México. II Salón Internacional Siart 2001. La Paz, Bolivia. 2001-2000 Rassegna d’arte visiva dedicata ad artisti di paesi emergenti. A.I.A.P./ U.N.E.S.C.O. Rívoli, Italia.
OBRA EN COLECCIONES - Colección Reyes-Veray. Hato Rey, Puerto Rico. - Fondo Nacional para el Fomento al Turismo. FONATUR. Michoacán, México. - Grup de Reüll. Dénia, Alicante, España. - Gutiérrez-Bermúdez Collection. San Juan, Puerto Rico. - Instituto Nacional de Bellas Artes. México, D.F. - Municipio Autónomo de Caguas. Caguas, Puerto Rico. - Museo al Aire Libre de Arte Contemporáneo del Sur. Comitán, Chis., México. - Museo de Arte Contemporáneo. Santurce, Puerto Rico. - Museo de Bellas Artes. Estado de México. - Museo Universitario de Ciencias y Artes. UNAM. México, D.F. - Rubber Recycling and Manufacturing Inc. REMA. Caguas, Puerto Rico. - Secretaría de Hacienda y Crédito Público. México. - Secretaría de Relaciones Exteriores. México. - Universidad Autónoma de Guanajuato. México.
| | |  | | Metamorfosis (Detalle), 2010 / Instalación interactiva / Varias dimensiones | | | TEXTO | | | | CONTINÚA EL AIRE EN MEDIO (o Shadows Scanning) | | | Guillermo Santamarina México, D.F., 2010 | | | | Para Isobel Campbell, única bocagrande sin queja. | | | Para quien va a pie por el camino brincan los repulgos de su inconstante estado de alerta. Imagino que son distintos para quien va en carro. No sé. Yo no manejo. Me llevan, y con la marcha también me enredo con venas de Autechre. Admiro a mi galán conductor que puede llevar la máquina a pesar del trajín que brota de las pieles interiores de su maquina. Vibra este estrépito hasta lo más profundo de mi asiento. Redundan sus miradas en las líneas trazadas en el pavimento. Yo, sin embargo, también me puedo abandonar en el lujo de quimeras. De ahí traigo la suposición de que quienes van con el ritmo adecuado a la fortaleza de sus pies ven más, e incluso observan con detenimiento a las evoluciones de discretas energías (con la angostura variable de la vía, sobre las composturas de barrizales, en la discordia con piedras agudas, en consecuencia a la absorta sombra de árboles patriarcales, la que el sol imprimió en la fresca hierba…). Algunas disconformidades entre ver y observar el paisaje desde el coche, y fuera de él, fueron exhibidas hace poco en la breve, pero sin duda agria, confrontación que vivimos una joven artista española y yo. Tan irritante fue que todavía hoy, a casi un año, no puedo digerirla. Los juicios de la chica se desataron cuando me vi obligado a subir al ostentoso transporte propiedad de un alguien en común que ella ya se quería llevar a una cama. Insistió ese que no era esa hora de la noche la apropiada para que un señor vagara por las calles de esta ciudad donde sólo los locos y las prostitutas andan, seguramente por horas, hasta el encuentro con su destino, extenuante. Y, entonces, la exitosa, incuestionable conquistadora del espíritu liberador del tiempo útil no tardó en imponerse agregando que sí, sólo "esa" gente, los defectuosos, los "minusválidados" del super-orden super-moderno, eran los que todavía deambulaban… Paseaba Niklaus von der Flüe, el Hermano Klaus, místico suizo del siglo XV, siglos antes de su canonización poco después de la segunda guerra mundial, por una vereda que abría una larga trayectoria, desde donde nacieron longevas higueras en lo que probablemente fue un camposanto hasta donde se decía que estuvo la puerta de entrada de esa tierra contrapuesta. Iba en pos de una nueva visión, tan impactante y reveladora como una anterior (de hecho, tras recibir la visión mística de un lirio comido por un caballo, que reconoció como indicativo de que el cuidado de su mundanal vida -el caballo de tiro arrastrando un arado- se estaba tragando su vida espiritual -el lirio, un símbolo de pureza- decidió dedicarse completamente a la vida contemplativa) y, en cumplimiento de su deseo, el tiempo se detuvo durante -¡un todo!- esa prolongada excursión. Lo supo, no porque trajera un reloj –obvio- sino porque divisó atónito que las sombras de la huerta no continuaban su, lógica, circulación. Al presentarse inmutables ésas, reparó también en la situación estática del entorno todo. Ni una brisa, ni el volar de un ave en un cielo plano, sin nubes. Nunca supo cuánto tiempo caminó, quizás mucho, hasta el límite del cementerio donde por fin, por el zigzaguente retintín que procuraba un reptil, percibió que un acontecimiento singular había renovado su noción de conciencia, y después de eso, que al cabo de todo mal y bien, lo demás era verdadero y justo; suficiente para corresponderle con lo mismo al portador de esos instantes. ("Mi Señor y mi Dios, toma de mi todo lo que me distancia de tí. Mi Señor y mi Dios, dame todo lo que me lleva más cerca de tí. Mi Señor y mi Dios, sepárame de mí para darte todo a tí.") La polémica aquella fue tan extensa como lo que se llevó, a 120 kilómetros por hora, transitar de la calle donde estaba el restaurante al distinguido hotel que me hospedaría después de esa elegantísima velada donde impresiones sobre el lugar en la sociedad también dependía del uso eficiente de las tecnologías dispuestas para lo propio. "Habrás nacido con ruedas", en algún momento le espeté a la autocoronada de las netas heavy metalitecas del siglo veintiuno, y contestó señalándome "¡cómo está de moda quejarse de todo!" y luego amenazó enseñando los dientes: "no durarán mucho así…" A veces me cuesta demasiado la paciencia. Mordiéndome a mí mismo subí hasta una en extremo cortinada suite. Afortunadamente pronto hallé mis medicinas. En el dorso del paquete de una que escribió David encontré un poco de tranquilidad. "En sus distintas etapas y desfases, las sociedades contemporáneas se han comportado como fabricas de ansiedades, formadoras de autómatas que todos los días luchan para pertenecer a la estructura que los domina, gozando indiscriminadamente de recursos humanos, animales y naturales, en función a una idea trastornada de éxito que no constituye la construcción de un beneficio común y simbiótico entre hombre y naturaleza, sino un aparato adormecedor de los instintos y el espíritu humano. Evidencia de ello somos los millones de hombres y mujeres que a diario somos bombardeados con imágenes de productos que prometen una distinción sobre nuestros congéneres, con la eterna esperanza de acceder al mundo espectacular que hemos consumido y al cual servimos continuamente -un auto, una casa, una pantalla de plasma para ver deportes, un abdomen musculoso, una mujer rubia, una condecoración en las manos-; vestir Armani y ser reconocido en alguna alfombra roja; pesar menos de 50 kilos y creerse aún saludable; hacer yoga por las mañanas y gritar coléricamente a quien no nos haga un buen servicio por nuestro dinero; consumir todo lo que está a nuestro alcance y nos haga sentir fuera de este mundo sin salir ni una vez de él; tener pelo si no tenemos, ser blancos si somos morenos, participar en campañas contra la pobreza y despreciar al primer indigente que se nos ponga en frente. Todos los niveles posibles de enajenación a imaginar, en la vorágine de ventas de tipos de vida que pueda estar a nuestro alrededor. Nos convertimos en una sociedad que se acostumbró a que le impusieran cómo vestir, qué comer, de qué reír, a quién parecerse, con qué sublimarse y dónde morir; una sociedad que dejó de tener interés por cultivar el campo y tener vislumbradas alternativas para sus hijos, diferentes a las que las grandes urbes ofrecen; una sociedad que no se ubica como un conjunto de individuos, sino de sujetos en busca de homologar continuamente su identidad personal; una sociedad que lo mismo cree en superhéroes, caudillos y villanos, que en extraterrestres, monstruos, demonios y pandemias; una sociedad aletargada, sin imaginación para crear nuevas estructuras para una –por lo menos socialmente justa- sobrevivencia..." (¡Te la debo, otra vez, rey!) La memoria de otra sombra de conciencia extraordinaria, de otro árbol que vive en la calle Campeche de una colonia de la aparentemente nunca quieta Ciudad de México, ha sido motivo de otras revelaciones en la vida de Jeanette Betancourt. Comparte esa memoria depositando su enorme insignia en sitios cuya cuota ordinaria se dislocó, a lo mejor con la intención de nuevamente coagular el tiempo. Redunda su juego sobre la sombra de personas que en el despertar de un día esculpían el alimento de su pueblo. Igual que las higueras en el llano paralizado, nutriendo conciencia. A lo mejor, también fe. | | | |