cerrar ventana
 
 
 
JUAN RAMÓN LEMUS / Nadar / Pintura, Gráfica digital
TRES50 espacio cultural / Chiapa de Corzo, Chiapas, México
del 4 al 25 de noviembre de 2005
 
pulse sobre imagen para agrandarla
JUAN RAMÓN LEMUS
de la serie Charcos I / acrílico sobre lienzo / 40 x 40 cm. / 2005
 

AZUL ARTIFICIAL.
 
Por Juan Ramón Lemus
Octubre de 2005
 

Siempre quise nadar. Sin embargo, la primera vez que lo intenté casi me ahogo. Hace unos años me prometí emprender actos que me plantearan la posibilidad de conocer y reconocerme mejor. De una lista surgió la necesidad de aproximarme a mi cuerpo, de sentirlo y tener claro cuáles eran los límites y fronteras entre lo mío y lo de los demás.

El identificar qué es lo exterior y qué lo interior me ha permitido, entre otras cosas, zambullirme de nuevo al agua y vencer el antiguo temor. En la alberca no sólo floto, sino que ahora nado y me desplazo al ritmo y velocidad de mis brazadas y pataleos y de mi respiración ya no tan agitada.

De lo más difícil de esta hazaña ha sido acostumbrarme a ver y respirar entre el agua. Cuando comprendí que el agua no era más que agua y que podía permanecer en ella, incluso tragarla -con todos sus inconvenientes- me vi sumergido en un entorno azul artificial, cubierto de miles de minúsculas burbujas.

El agua estancada tiene en mí connotaciones distintas a la leve y melancólica que cae con la lluvia y la torrencial voraz que genera desastres. El agua en la alberca es representativa de su totalidad y capta con facilidad el viento, el movimiento y los cambios en el clima y la luz.

Adentro del agua me he permitido observar con detenimiento su consistencia y la manera en que la luz se refleja en la superficie, en su masa y en el fondo del estanque de 50 x 25 x 1.50 metros. Siempre hay olas leves que aceleran su oscilación y oleaje dependiendo del ritmo de las brazadas, pataleos, zambullidas y clavados de los nadadores.

Nadar en una alberca ha generado en mi cabeza una atmósfera artificial de estímulos visuales de colores azules, imágenes oscilantes y horizontes verticales. Durante las monótonas travesías de un extremo a otro de la piscina, veo casi todo en tonos verde-azul-verde claramente relacionados con la pintura de la alberca y de las lámparas de neón que tiñen todo en esa tonalidad. El nadar resultó un pretexto interesante para retomar la pintura y emplear el color azul, hace rato ajeno a mí.

 
pulse sobre imagen para agrandarla
JUAN RAMÓN LEMUS
Nadar 1 / gráfica digital / 300 x 200 cm. / 2005
 

TRES50 espacio cultural
Av. Coronel Salvador Urbina 350
Chiapa de Corzo, Chiapas
México
 
cerrar ventana
 
ARTEVEN.COM