Todo lo que uno piensa, imagina y siente está en su cabeza. La cabeza es la parte más importante de cada uno de nosotros. Contiene la boca, el cerebro y varios de los órganos sensoriales (visión, oído, olfato y gusto). Yo siempre he dibujado de cabeza, mucho más que dibujo real, imaginando e imaginando dibujos y obras. En mi cabeza surgen dibujos e ideas, allí dentro van tomando forma, surgen variaciones, interpretaciones de cosas que uno ve.
Muchas de mis cabezas intentan contar historias. El arte de narrar es probablemente casi tan antiguo como el hombre que, desde sus primeros momentos, sintió la necesidad de comunicar a los demás sus sentimientos y experiencias. Desde la prehistoria hasta hoy permanece la necesidad del ser humano de contar historias y de tener a alguien que las escuche.
La serie de cabezas se presentan mediante diferentes técnicas artísticas: obra gráfica, acrílico sobre papel y lienzo, técnicas mixtas, collage, técnica digital… Cada obra pide una determinada técnica para ser desarrollada. Hay muchos artistas (y cuando digo artistas hablo en sentido amplio: ilustradores, dibujantes, pintores, escultores...) que han influido en esta serie. Siempre he sido un coleccionador-recortador de imágenes, y entre esas imágenes ha habido y hay muchas cabezas, cabezas de Fernando Krhan y su serie Krahnología que publicaba El Semanal, de las cabezas de Mordillo y sus personajillos merodeando por allí, de Pepe Yagües, de Manolo Valdés, y de otros muchos artistas que han utilizado la cabeza como elemento plástico.
Las obras muestran a personas que sienten y viven la vida diaria, cada uno a su manera, personas que necesitan el amor, el deseo, soñadores, corazones enredados, perdidos, desesperados, los que esperan y esperan y esperan, los suicidas, los deprimidos, los perdidos en laberintos, solitarios, lunáticos, pájaros libres, cabezas con burbujas, los que vuelven enseguida, cabezas sin sentido, etc...
Dentro de cada cabeza se esconde una historia, una historia que será única para cada uno. Las cabezas suelen llevar impresa una frase y un título que nos ayuda a explicarnos qué historia se esconde allí dentro. Este es un elemento importantísimo de las piezas, así como el título, que aparece impreso en cada obra. Las cabezas tienen múltiples significados y es cada espectador el que aporta una mirada diferente a cada una y las enriquece con su opinión, aunque venga delimitada por los textos.
El arte contemporáneo requiere cada vez un mayor esfuerzo de comprensión e implicación del espectador. Una de las conclusiones del recorrido por la serie es que en el fondo lo más importante es seguir siendo capaz de contar algo que tenga interés y pueda atrapar al que mira la obra.
Dentro de mi cabeza existen muchas cabezas.
Moisés Yagües