Estudió arquitectura y practicó diferentes disciplinas escénicas como teatro, danza, coreografía y pantomima por diez años.
Desde 1986 trabaja como museógrafo.
En 1993 incursiona en la instalación y el arte-objeto utilizando principalmente botellas de vidrio, así como tazas, platos, copas y vidrio plano, además de objetos como vasos de plástico, papel de empaque, láminas, mallas, alambre, hermetapas, hule espuma, focos, latas de aluminio, cuentas de vidrio y muchos más.
1999-1984 Arquitectura. Facultad de Arquitectura. U. A. N. L. Monterrey, N.L., México.
EXPOSICIONES INDIVIDUALES
2007 Paraísos Íntimos. Universidad Autónoma de Nuevo León. Rectoría. San Nicolás de los Garza, N.L., México. 2004 Piñata. Instalación Navideña. Museo Metropolitano de Monterrey, N.L., México. Visitación. Ofrenda poética a Alfonso Reyes. Museo Metropolitano de Monterrey, N.L., México. 2003 Nacimiento. Instalación Navideña. Museo Metropolitano de Monterrey, N.L., México. De lunas y corazones. Q Galería. Monterrey, N.L., México. 2002 Sergio Rodríguez. Instalación, Escultura, Arte-objeto. Museo Metropolitano de Monterrey, N.L., México. 2002 Regalos. (Instalación) Museo de Arte Contemporáneo, MARCO. Monterrey, N.L., México. 1997 La muerte embotellada. (Instalación) Museo del Vidrio. Monterrey, N.L., México.
EXPOSICIONES COLECTIVAS
2006 Entre Siglos. Arte Nuestro Monterrey 2006. Museo Metropolitano de Monterrey. Monterrey, N.L., México. 2004 Al encuentro de lo sensible. Museo de Arte Contemporáneo, MARCO. Monterrey, N.L., México. 2003 Arte y Ética, Reflexiones. Museo Metropolitano de Monterrey, N.L., México. La naturaleza de lo Contemporáneo. EGADE, ITESM. Monterrey, N.L., México. México, arte en vidrio. SEMARNAT. México, D.F. 2002 Ofrendas de muertos. Museo Metropolitano de Monterrey, N.L., México. Muertes sin fin. Museo Metropolitano de Monterrey, N.L., México. Exposición- Venta Cruz Roja. Centro Financiero Banamex. San Pedro Garza García, N.L., México. México, arte en vidrio. Museo del Vidrio. Monterrey, N.L., México. 2001 Encuentro y Celebración. Museo El Centenario. San Pedro Garza García, N.L., México. 1998 Noël des créateurs. Musée du Verre de Charleroi. Bélgica. Obra Colgante. Casa de la Cultura. Guadalupe, N. L., México. (Mención Honorífica) Frágil, Arte en vidrio. Museo del Vidrio. Monterrey, N.L., México. 1996 Altar de Muertos en Vidrio. (Instalación). Fundación Cultural Bancomer. México, D.F. 1995 Altar de Muertos en Vidrio. (Instalación). Museo del Vidrio. Monterrey, N.L., México.
Ha realizado más de cien instalaciones de diferentes temas en diferentes espacios alternativos.
DISTINCIONES
1999 Prix du Public. Exposición Noël des Créateurs. Musée du Verre de Charleroi. Bélgica. 1998 Premio Coup de Coeur. Exposición Noël des Créateurs. Musée du Verre de Charleroi. Bélgica.
COLECCIONES PÚBLICAS
Museo del Vidrio. Monterrey, N.L., México. Museo de Arte Contemporáneo, MARCO. Monterrey, N.L., México.
Rayo en el paraíso, 2007
TEXTO
PARAÍSOS ÍNTIMOS. SERGIO RODRÍGUEZ
Por Miguel González Virgen
Nuestros Paraísos son momentos íntimos, efímeros, en los que contemplamos desde este mundo un evento o lugar cuya belleza sólo aparece ante los ojos de cada uno de nosotros, sus Creadores. Son jardines deliciosos a los que nos escapamos en los momentos y en los espacios más inesperados de la caótica cotidianeidad del mundo contemporáneo. Sergio Rodríguez percibe que éste es el único Paraíso asequible hoy día para los seres humanos, pues el Paraíso como aquel lugar remoto alcanzable por los justos sólo después de la muerte ha perdido su credibilidad metafísica, y está siendo sustituido día tras día por pequeños Edenes, que los alcanzamos después de pequeñas muertes que nos provocamos en los pequeños espacios del día.
Si para el artista este mundo que habitamos es un Purgatorio, se trata de un Purgatorio en el que se abren pequeñas ventanas desde donde podemos atisbar el Paraíso y comprobar que, en efecto, el Paraíso ahí está, existe, ¡y es exactamente como lo concebimos! Así, como niños que se escapan de la vigilancia de los padres y brincan la ventana o escalan la cerca hacia su otro mundo maravilloso, mientras los demás no se dan cuenta nos permitimos la fuga hacia un universo de felicidad total concebido por nosotros mismos, y a dónde nadie más puede entrar.
Sergio Rodríguez tiene el don de poder asomarse furtivamente a los Paraísos íntimos de muchos de nosotros, donde ha descubierto los más bellos y deliciosos jardines en el pasto bajo el cielo; árboles misteriosos congelados en un campo de ensueño; o ventanas que se abren a un cielo de azul esplendoroso. Pero también ha descubierto que el Paraíso para algunos de nosotros es el espacio donde podemos tomar la pistola y disparar desenfadadamente a nuestros compañeros; o que es una ventana que se abre al azul esperanzador y de la que también descienden clavos a punto de convertirse en espinas de dolor: ha descubierto que quizás el placer total que deseamos alcanzar mientras vivimos nuestras breves muertes tiene que ver más con los dolores que momento tras momento experimentamos día a día en el mundo, que con una concepción abstracta de la felicidad divina.
Inmovilizados en encausto, nuestros Paraísos parecen tan sólidos y concretos como el cristal de roca, pero al congelar su forma Sergio Rodríguez ha comprendido que son tan delicados y evanescentes que sólo la cera, material de plegarias, puede evitar que se evaporen -o que invadan la realidad y nos horroricen con su belleza.